En toda empresa existen figuras que inspiran por su constancia, disciplina y capacidad de liderazgo. En este caso hablamos de Juan Carlos Cabrera, gerente y líder del área de ventas de importantes marcas de calzado en Ecuador, como Piccadilly, Kolosh, Via Marte, West Coast y BKR. Su historia es un ejemplo de cómo la vida puede llevarnos por caminos inesperados y de cómo la pasión por lo que hacemos convierte los retos en oportunidades.
De la electrónica al calzado: un giro inesperado
Juan Carlos no empezó su vida laboral en las ventas ni en el calzado. Su formación inicial fue en electrónica y electricidad, y su futuro parecía trazado en esa dirección. Sin embargo, en el año 2000, en plena transición de la economía ecuatoriana del sucre al dólar, perdió su empleo apenas 15 días antes de casarse.
La necesidad lo llevó a aceptar un trabajo administrativo en una empresa de calzado, con la idea de que sería algo temporal. Pero lo que parecía un “tiempito” se convirtió en 25 años de experiencia en el sector, transformándose en un especialista en ventas y en un referente de liderazgo en la industria del calzado.
El aprendizaje en el mundo de las ventas
Los inicios no fueron fáciles. Juan Carlos recuerda que sus primeras experiencias en ventas fueron acompañando a Fernando Ordóñez, fundador de ORFA, en exhibiciones y visitas a clientes. Sin experiencia previa y sin herramientas tecnológicas como las actuales, el proceso era complejo: catálogos físicos, cálculos manuales y largas jornadas de viaje.
El temor inicial dio paso a la pasión por vender. Descubrió que las ventas no eran solo ofrecer un producto, sino transmitir confianza, escuchar al cliente y generar soluciones reales. Viajes largos, sacrificios familiares y muchas horas de esfuerzo se vieron recompensados con estabilidad, crecimiento profesional y la satisfacción de formar parte de un sector en constante movimiento.
Liderazgo basado en motivación y trabajo en equipo
Hoy, Juan Carlos lidera un equipo de ventas que representa varias marcas internacionales en Ecuador. Su estilo de liderazgo se caracteriza por:
- Motivar constantemente a su equipo, entendiendo que los vendedores enfrentan rechazos y alta presión.
- Escuchar las ideas de los vendedores, quienes están en contacto directo con los clientes y conocen sus necesidades.
- Planificar y analizar juntos, revisando presupuestos, precios y estrategias de producto para enfrentar la fuerte competencia del mercado.
Más que un jefe, Juan Carlos se define como un líder que trabaja junto a su equipo, manteniendo relaciones de confianza y amistad, pero sin dejar de lado la responsabilidad de cumplir objetivos.
El desafío de vender en un mercado competitivo
Para Juan Carlos, vender hoy es muy diferente a cómo era hace 20 años. En sus palabras, “vender ahora es una ciencia”. Ya no basta con hablar de precio; hay que demostrar calidad, respaldo y valor agregado.
Las marcas bajo su responsabilidad, como Piccadilly y Kolosh, cuentan con más de 30 años en el mercado ecuatoriano, lo que les otorga una reputación sólida. Sin embargo, la competencia crece día a día, y el reto es comunicar correctamente los beneficios reales: confort, estilo, certificaciones de calidad y la seguridad de que el producto cumple lo que promete.
Vida personal y visión de futuro
Más allá de lo laboral, Juan Carlos se describe como padre, esposo y ahora abuelo joven. La llegada de su nieto de 9 meses le ha dado una motivación extra para seguir construyendo, con la misma pasión y compromiso que lo han acompañado durante 25 años en el sector del calzado.
Su historia demuestra que el éxito no siempre depende de lo planificado, sino de la capacidad de adaptarse, aprender y crecer con cada oportunidad.
Lecciones de la trayectoria de Juan Carlos Cabrera
La adversidad abre nuevas oportunidades: perder un empleo fue el inicio de una carrera de más de dos décadas.
Las ventas se aprenden con práctica y disciplina.
El liderazgo se basa en motivar y escuchar, no solo en dar órdenes.
En un mercado competitivo, el valor está en la confianza y la calidad del producto.
La pasión por lo que se hace garantiza permanencia y éxito.
Conclusión
La historia de Juan Carlos Cabrera es una inspiración para quienes enfrentan el desafío de crecer en el mundo empresarial. Su ejemplo confirma que el verdadero éxito está en convertir los retos en oportunidades, liderar con empatía y trabajar con pasión todos los días.
Hoy, al frente de un portafolio de marcas líderes, Juan Carlos demuestra que el liderazgo auténtico no se impone: se construye con compromiso, constancia y resultados.