ORFA: Una Historia de Perseverancia, Crisis Superadas y Éxito Empresarial

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Presentación Orfa. Corp

En el mundo de los negocios no hay fórmulas mágicas, pero sí hay principios que marcan la diferencia.

En el camino del emprendimiento siempre hay incertidumbres, obstáculos y crisis que ponen a prueba la verdadera vocación de quien decide arriesgarse a construir un negocio propio. La historia de Fernando Ordóñez, fundador de ORFA, es un claro ejemplo de que el éxito no llega de la noche a la mañana, sino que se forja con perseverancia, disciplina y visión a largo plazo.

Hace más de 30 años, Fernando empezó en el mundo del calzado prácticamente desde cero. No tenía grandes recursos ni estructuras empresariales, pero sí tenía algo mucho más valioso: la convicción de que era posible abrirse un espacio en un mercado competitivo. Sus inicios fueron puerta a puerta, visitando clientes, recibiendo muchos “no” y pocos “sí”, pero entendiendo que la constancia era la clave para construir relaciones sólidas. Esa etapa, que para muchos sería un obstáculo, fue en realidad el primer pilar de un negocio que hoy se ha consolidado como un referente en la importación y distribución de calzado en el país.

Con el tiempo, ORFA creció, formó un equipo y construyó una red de vendedores que no existían en el mercado. La falta de experiencia no fue un impedimento; al contrario, Fernando tomó la decisión de formar a su propio personal, llevándolos a giras de ventas, enseñándoles con el ejemplo y mostrándoles que el conocimiento del producto y la pasión por lo que se hace son herramientas fundamentales para triunfar en las ventas.

Pero el verdadero carácter de un empresario se mide en los momentos de crisis. ORFA atravesó varias: la dolarización, que generó pérdidas importantes y una incertidumbre total en el manejo de precios; las sobretasas arancelarias del gobierno de Rafael Correa, que obligaron a reducir drásticamente la empresa de 65 empleados a apenas 14; y la pandemia, un golpe inesperado que dejó al sector paralizado y sin ingresos. En cada una de esas etapas, Fernando tomó decisiones difíciles, pero siempre se mantuvo firme en un principio: resistir, adaptarse y cuidar a su gente. Durante la pandemia, por ejemplo, ORFA no despidió a ningún trabajador, demostrando que la lealtad y el compromiso con el talento humano generan a la larga la confianza necesaria para salir adelante.

Hoy ORFA es mucho más que una empresa importadora de calzado. Es una organización sólida que trabaja con marcas internacionales de Brasil y China, con un equipo de ventas capacitado, un área de marketing robusta y con proyectos de innovación que incluyen el desarrollo de software propio e incluso la implementación de inteligencia artificial en sus procesos. Lo más importante es que no se han limitado a vender, sino que han entendido que su verdadero valor está en la relación con sus clientes: capacitarlos, apoyarlos en tiempos de crisis, fidelizarlos desde lo humano y no solo desde lo comercial.

La visión de Fernando es clara: el crecimiento no depende únicamente de cifras, sino de la capacidad de adaptarse, de invertir en las personas y de mantener siempre la energía y la pasión por lo que se hace. ORFA se proyecta hacia el futuro preparando a nuevas generaciones, consolidando su carácter de empresa familiar y asegurando la continuidad de un legado construido con esfuerzo y visión.

Compendio de aprendizajes aplicables

Perseverancia: los grandes logros nacen de la constancia diaria, incluso cuando las puertas se cierran.

Ventas como base del emprendimiento: vender no es solo una habilidad, es la esencia de todo negocio.

Crisis como oportunidades: cada dificultad puede ser un impulso para reinventarse y salir fortalecido.

El valor del talento humano: cuidar al equipo asegura estabilidad, lealtad y resultados sostenibles.

Innovación permanente: adaptarse a los cambios tecnológicos y del mercado es vital para mantenerse vigente.

La trayectoria de ORFA nos recuerda que el éxito empresarial no se trata de evitar las caídas, sino de levantarse con más fuerza cada vez. Todo emprendedor puede aplicar estas lecciones: perseverar frente al rechazo, apostar por su gente, ver la crisis como una oportunidad y nunca dejar de innovar. Como afirma Fernando Ordóñez, “en la perseverancia está el éxito”.

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